Las pasadas
navidades estuve en Tui con mi familia, normalmente apenas utilizo el coche y
nada más llegar lo aparco en una plaza de garaje que mi madre tiene en la calle
Rosa Bahamnode, para no volverlo a coger hasta mi regreso a Gijón, donde vivo
desde 1987. Este año hice dos salidas con el coche, una el viernes 26 y otra el sábado 27; el domingo 28 regresé.
La puerta del garaje tiene un vado permanente, que la comunidad paga al
ayuntamiento y en la acera de enfrente, sobre el asfalto están pintadas unas líneas
amarillas de prohibido aparcar. Pues bien, de las 6 veces que abrí el portón,
en 4 ocasiones había aparcado un coche sobre esas líneas amarillas, que
impedían o dificultaban la entrada y salida del garaje.
Si a
esto añadimos la sensación que se obtiene al dar una vuelta por el centro de Tui,
ya sea por la Corredera, Ordoñez, Catedral, Fromista, Plaza de la Armada,…o por
las “calles nuevas” en torno al antiguo Chau-Chau, para un foráneo queda claro
que en Tui se va a todas partes en coche y además a los vecinos les importa un
comino los demás.
Uno de
los objetivos de un buen político debería de ser conseguir el máximo de beneficios
para su pueblo al mínimo coste. La crisis por la que estamos pasando nos ha
descubierto que España está llena de grandes obras infrautilizadas o simplemente
abandonadas pues se comenzaron ya en plena crisis y no queda dinero para
acabarlas, por ejemplo el Metroten de Gijón. En Gijón, desde que vivo aquí, han
construido y derribado 2 macro estaciones de tren y ahora han construido una
tercera provisional a dos kilómetros del centro pero ocupando los cuatro
carriles de la autopista que permite entrar y salir de la ciudad, provocando
una serie de giros y vueltas enrevesadas cada vez que se quiere salir de Gijón.
Esta obra diseñada por Álvarez Cascos cuando era ministro del PP, contó con la
frialdad del PSOE que gobernaba en el Principado y posteriormente con el boicot
del PP, cuando Cascos pretendió ser el cabeza de lista a la comunidad por este
partido y lo rechazaron, fundando posteriormente su propio partido, FORO. Al
final como siempre, los políticos hacen sus planes, se llenan sus bolsillos, la
obra queda inconclusa y los ciudadanos se fastidian.
Traigo
esto a colación como preámbulo de la polémica entorno del nuevo ambulatorio, que
según el alcalde de Tui ya se empezó a construir en solar de la parte trasera
del antiguo Instituto, hoy Área Panorámica.
Según el
Alcalde de Tui, la parcela sobre la que se va a construir el nuevo ambulatorio
tiene 7.000 metros cuadrados, de los que solo se van a ocupar unos 1.800 en el
nuevo edificio. El resto quedaría para espacio verde o de recreo. Un campo de fútbol grande, el rectángulo de juego del Bernabeu y Camp Nou mide 105 x 68, lo
que nos da una superficie de 7.140 metros cuadrados. Yo creo que una parcela de
5.000 metros que quedaría libre está bastante bien si se aprovecha con cabeza.
El problema
con el que nos encontramos es que hacemos con todos esos coches que hoy en día aparcan
gratis en esa parcela y un poco al tres bolillo, vamos como en el far west,
siguiendo la ley del más rápido y más fuerte, un estilo muy tudense, como dejé
constancia al principio.
Las
obras para un nuevo ambulatorio son necesarias, pero empezarlas ahora, a toda
prisa porque es año electoral solo nos puede traer problemas y sobrecostes, a lo peor es lo que quieren algunos para
cobrar comisiones.
Considero
que la proximidad al ciudadano debe de ser uno de los planteamientos iniciales
para darle servicio y la centralidad una garantía de acceso para todos, es
decir cualquier vecino de todo el ayuntamiento siempre tendrá fácil y claro por
dónde y cómo se llega a un ambulatorio en esa parcela. En otras ubicaciones incrementaríamos
el coste urbanizando los accesos.
Para no extenderme
más ahí va mi propuesta:
- Construcción
del ambulatorio en esa parcela, minimizando el impacto de la obra en superficie.
- Utilizando
toda la superficie y aprovechando el subsuelo de las calles colindantes construcción
de tres plantas de aparcamiento o más si hay demanda, para retirar de la
superficie todos esos coches y dotar de aparcamiento a vecinos y visitantes.
- En
la superficie no construida se puede dejar zona verde de uso, deportiva o jardín
- Todo
ello debería de construirlo una empresa privada que, a cambio de la explotación
del parking, se hiciera cargo del coste del ambulatorio y su mantenimiento por
el tiempo que durara la concesión el aparcamiento. Para garantizar el proyecto,
la empresa depositaría una fianza a favor del Ayuntamiento por importe del
coste del mantenimiento del ambulatorio durante esos años.
En
cuanto a la salida y entrada de coches y ambulancias, con la construcción del aparacamiento se podría garantizar la liberación de una de las calles como vía rápida
de entrada y salida del ambulatorio, por ejemplo la calle Casal Aboy.
Todo
este proyecto no le costaría un duro ni al Ayuntamiento ni a la Xunta, se utilizaría
la parcela como espacio verde y eliminaríamos de la superficie ese aspecto tan
horrible de hoy.
Se podrían conseguir entre 600 y 1.000 plazas
de aparcamiento, cuya explotación podría ser interesante para una empresa.
A lo
peor peco de ingenuo y este mecanismo de construcción-financiación es imposible
con las normativas actuales, pero creo que en los momentos que vivimos son necesarias
nuevas ideas y no seguir haciendo proyectos a cuenta de los bolsillos de los
contribuyentes.
Insisto,
un buen político no es aquel que hace muchas cosas, sino el que menos gastos innecesarios
le genera a su pueblo.
Ah, por
favor utilicen lo menos posible el coche su salud se lo agradecerá y la salud
de la ciudad de Tui lo necesita.
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