martes, 14 de diciembre de 2010

Obras en mi calle.

     Desde principios de septiembre se están realizando obras en una parte de la calle donde trabajo, acogidas al Plan E del gobierno central, consisten en la eliminación de las plazas de aparcamiento, pasando este espacio a formar parte de las aceras, consiguiendo una calle semipeatonal, pues por la zona central seguían pasando los coches a velocidad reducida.
     Esta obras comenzaron sin comunicárselo a los comerciantes y sin contar con ellos para su diseño, planificación o fechas idóneas para su realización.
     Una vez comenzadas, el descenso de clientes empezó a ser preocupante, lo que unido a la crisis económica que soportamos provocó la protesta de los comerciantes de la calle, que reunidos en asamblea decidieron hacer una concentración simbólica en mitad de las obras. La preocupación de los comerciantes era sobre todo por el ritmo de trabajo, en algunos casos provocado por la lentitud de empleados municipales, como los de la compañía del agua,  y dudaban que se pudieran terminar para la campaña de navidad.
     El concejal de urbanismo, que previamente intento convencer a algunos comerciantes para que no se manifestaran y confiaran en su palabra, se comprometía a finalizar las obras de una manera provisional el día 13 de diciembre, de manera que la calle estuviera habilitada para la campaña navideña, aunque quedaran pequeños remates para finalizar.
     Pues bien, hoy día 14 de diciembre, la calle CASI está terminada, queda un pequeño tramo por rematar que puede equivaler al 10% de la calle. Tenemos que, siendo generosos, felicitar al Sr. Concejal por haber cumplido con su plan de trabajo.
     El problema surge con su coste, para cumplir la palabra dada por el Sr. concejal, la empresa que realiza las obras empezó  a trabajar sábados, domingo y algún festivo, además de realizar un horario intensivo desde las 8  de la mañana hasta bien entrada la noche, llegando a trabajar algún día más allá de las 12 de la noche. La rapidez con la que se trabajó en los meses de noviembre y diciembre deja algunas dudas sobre la durabilidad y resistencia de las obras en el futuro.
     Pero lo más preocupante para mí es como se van a pagar todas estas horas extras. Si se hace cargo la empresa de contratas me surgen dos preguntas, ¿estaba tan inflado el proyecto que admite estos gastos? o ¿la contrata asume este gasto y se resarcirá en nuevas obras que le encargará este ayuntamiento en un futuro?. Si no es así, ¿aceptará el ayuntamiento el sobre coste? y ¿cuanto es este?.
     En resumen, la falta de planificación desemboca en improvisación con la única finalidad de quedar bien ante el electorado, como siempre nos resultará cara a los ciudadanos, quienes al final somos los que pagamos el pato.
    En general tengo la impresión que los políticos no tienen conciencia de que el dinero que  manejan es el dinero de los ciudadanos, aunque venga de Europa, de Madrid o de la comunidad respectiva, y ese dinero es el de los contribuyentes, cuando no se planifican las obras y se pasan en el presupuesto ese dinero es de los ciudadanos.
     Por otro lado los ciudadanos tampoco tenemos conciencia que ese es nuestro dinero y no exigimos responasabilidades.

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